domingo, 30 de mayo de 2010

“Las Renovables: vertebradoras y necesarias para el mix energético Español. Renewable energies: spanish insurance for the future”


Fiestero del Clima


Todos, cuando éramos niños hemos jugado con molinillos de viento que comprábamos en ferias y puestos callejeros. Era muy divertido y vistoso poder correr con el viento y mover nuestra mano más rápido para que el molinillo aumentara su velocidad. Era un sensación que mezclaba nuestro espíritu de payaso, de piloto de aviones o cazas y de pura diversión estival. Lo que a muchos se nos pasaba, era la gran cantidad de energía cinética que estábamos produciendo. De hecho, en cualquier movimiento del cuerpo humano, estamos gastando una energía, medida en calorías y la convertimos en movimiento o capacidad mental (del pensamiento, entre otras). Hoy día, ya hay muchos relojes que funcionan con el simple movimiento del cuerpo.



Las energías renovables y su integración en el sistema eléctrico español, fueron presentadas por el Vicepresidente del Club Español del Medioambiente (CEMA), el Sr. D. José María Blanc, en la Escuela de Minas de Madrid.




Dio paso al Sr. D. Alberto Carbajo, Director General de Operaciones de Red Eléctrica Española, que hizo un estudio muy riguroso sobre la importancia de las renovables en el sistema energético español como vertebradoras de un país como España que no cuenta prácticamente con recursos energéticos propios (salvo un poco de uranio y carbón a precios muy elevados). Si bien, son un “mal menor”, porque son energías que siempre tienen que entrar en el mix energético ya que no se las debe apagar (para aprovechar al máximo la energía de los elementos) como a otras (centrales de ciclo combinado por ejemplo), al depender del tiempo (viento, sol, agua en los embalses, etc.), son totalmente necesarias ya que reducen nuestra dependencia del petróleo y otros combustibles fósiles de los que carecemos (ver el video al final del post donde el Sr. Carbajo asegura la necesidad de estas energías).


Como sabemos, los recursos energéticos no están muy bien repartidos en la corteza terrestre, hay zonas estratégicas porque concentran gran cantidad de recursos, como es Oriente Medio, África, etc. Sin embargo, esos recursos están en países con alta inestabilidad política y social que obliga a países como España a diversificar al máximo su dependencia de los mismos y a aumentar aquellas fuentes de energía que puedan ser producidas en territorio nacional. Es más, en los últimos años los llamados países BRIC, y sobre todo China e India, están creciendo mucho a nivel económico y energético, aumentado su consumo de combustibles fósiles, por ello, los países más desarrollados tenemos que apostar por las tecnologías más vanguardistas y hacerle un guiño a las renovables. Puede que sea un guiño caro, (debido a las subvenciones), pero necesario para ser más autónomos tanto a nivel político como energético.


Para conseguir reducir un 20% el consumo de energía primaria para 2020 (objetivos 202020), los Estados miembros de la Unión Europea están obligados a ser más eficientes en el uso de la energía. Se necesitará un 20% de energías renovables sobre la energía final (a España le tocará un 42%). Se potenciará el uso de biocombustibles hasta el 10% (ver el video donde se muestran los problemas de sostenibilidad de Europa).









En España, en 2009 el 86% de la energía primaria es importada, por ello tenemos que hacer un esfuerzo mayor para producir e incorporar la mayor cantidad de energía producida en nuestro país. España es prácticamente una isla energética (como Reino Unido), porque no tenemos una buena conexión con el resto de Europa a través de Francia y esto es una desventaja, ya que las interconexiones sirven para evitar caídas de tensión en los países, son un seguro de suministro. Por ello, España debe hacer un mayor esfuerzo en mejorar su conexión de energía continua (bajo tierra) como está en el convenio con Europa.


Entrando más en profundidad en el conocimiento de las renovables, nos damos cuenta que son intermitentes, y que dependen del tiempo que haga, ya sea ventoso, soleado, o pluvioso, determinando la producción (incluso con rachas de viento fuertes se desconectan para evitar riesgos y no aportan al sistema). Esta variabilidad nos obliga a disponer de otras energías que la compensen, que suelen ser la centrales térmicas de carbón, petróleo o ciclos combinados o de gas natural. Estas centrales se pueden apagar o encender, adaptándose a la producción eólica y complementado su producción, para no quedarnos nunca sin electricidad. Sin embargo, las renovables, tienen algo muy bueno y es que son distribuidas, o sea, que podemos tener granjas eólicas y solares por todo el territorio español, dando suministro a muchas áreas locales. La capacidad de predecir el tiempo que hará en una zona está todavía limitada al día anterior con un error del 15%, de ahí la importancia de ser muy capaces a la hora de integrar las energías.


La energía nuclear es otra del mix energético, es firme, pero no flexible, esto significa, que podemos tenerla produciendo energía por largos periodos y por tanto nos da seguridad, pero no es flexible y no nos permite apagarla o encenderla cuando es necesario (por lo menos la generación que hoy está en funcionamiento), por problemas de seguridad de las varillas de plutonio.


El Real Decreto 661/2007 ha venido regulando la producción de energía en régimen especial, primando muchas veces a las renovables, y creando así un mercado de rentabilidad para las mismas que ha tenido como consecuencia su boom.


En España, por nuestras características peculiares, como la ya citada escasa interconexión con Europa, fue necesaria la creación del Centro de Control de Energías Renovables o (CECRE), cuyo objetivo es integrar en el sistema eléctrico, el máximo posible de energías renovables.


Abundando en la dificultad de integrar la energía eólica en el mix, diremos que es una energía de elevada potencia en periodos continuos, pero de agotamiento a la baja. Es una energía no gestionable y por ello presenta esos problemas de integración. Para 2020 se espera que la producción de eólica alcance los 40000 MW con los consiguientes problemas de integración, aunque también se espera que podamos vender los excedentes de esta energía a los países vecinos donde no sopla el viento (cuando estemos mejor conectados con ellos). Luego, el panorama que esperamos para 2020 es eminentemente eólico con un 25,9% del total(donde la offshore será de 3,9%) y la nuclear será igual que ahora menos Garoña.

Los incentivos seguirán siendo necesarios para que los inversores sigan apostando por las renovables y este futuro previsto se convierta en una realidad. Las centrales de ciclos combinados (gasistas), están llamadas a ser las grandes salvadoras del eminentemente renovable sistema eléctrico español, gracias a que son gestionables y firmes (a las que posiblemente se unan las termosolares que también parece que serán gestionables, aunque todavía no hay datos). Esperamos un futuro donde la demanda estará orientada a las renovables.


Un factor que podría contribuir a un mayor ahorro energético es aumentar la eficiencia energética de nuestras máquinas y mejorar los hábitos de consumo evitando el despilfarro de energía.

Un combustible fósil que se prevé que aumente en el mix, es el carbón. Conforme el precio de la tonelada de CO2 aumente (atendiendo al su mercado en el Protocolo de Kioto y post Kioto), será cada vez más rentable y justificable la nueva tecnología de captura de carbón y se irá incorporando en el mix.


Sin duda alguna, las energías renovables presentan muchos problemas como la necesidad de recibir grandes subvenciones, o su intermitencia. Sin embargo, como ya hemos apuntado, son la única alternativa para un país como España que no tiene recursos energéticos propios, salvo el viento y el sol.


En España, parece que estamos destinados a repetirnos como ya reza el verso de la “Canción del Pirata” de nuestro maestro poeta romántico español José de Espronceda:


Con diez cañones por banda,

viento en popa, a toda vela,

no corta el mar, sino vuela

un velero bergantín...


El viento también nos llevó a las Américas y ahora el viento parece que será nuestro salvavidas, -eso sí, con el sol de por medio.

Por otro lado , el coche eléctrico se prevé que en unos 5 años esté bastante introducido en España y será otro de los grandes consumidores de la que sin duda está llamada a ser la energía con la que más estaremos en contacto en el siglo XXI: la electricidad.

Muchas felicidades a D. José Carbajo, por ser capaz de resumir tantos datos en tan poco tiempo.


Saludos y raudales de energía eólica y demás,

Jorge.


Las energías renovables son imprescindibles


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