A lo largo de la historia han habido casos de acuerdo entre dos partes o más que se encontraban muy lejos ideológicamente, y ambos tenían un gran poder y peso específico en la sociedad. Recodemos los famosos acuerdos de Postdam que nos permitieron ver darse la mano a los Sres. Harry Truman, Iosif Stalin y Winston Churchill. En el caso de La ley de Economía Sostenible del Gobierno de España, ha pasado algo parecido. Ambos invitados, uno de Comisiones Obreras (CCOO) y otro de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE)se han puesto de acuerdo en que esta ley es insuficiente, no está bien organizada y es solo un parche que no soluciona el problema del modelo de desarrollo en España. Salvando las distancias entre los firmantes de Postdam y los amigos de Comisiones y Patronal, sí es cierto que hay casos en los que las leyes gubernamentales se quedan cortas por que les falta quizá la sustancia de lo que se ha hecho a fuego lento, con tiempo y con más esfuerzo. Nada más lejos de mis intenciones que comparar a los ponentes de hoy con el caso de Postdam, pero quiero ilustrar gráficamente como es posible en acuerdo entre “extremos” ideológicos si tenemos un fin común y hacemos el esfuerzo necesario.

La Ley de Economía Sostenible, fue sometida a examen como supuesta solución a la crisis económica y ambiental, por los compañeros el Sr. Pedro Mora, profesor de la UPM, Vicepresidente de la Comisión de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de la C.E.O.E. y por Bruno Estrada, Economista y representante de C.C.O.O. Todo ello presentado por el amigo Ángel Cano, director de la Asociación Despierta en la Casa Encendida de Madrid.
Comienza el acto Ángel preguntando si es posible cambiar el modelo productivo en plena crisis económica. A ello, el Sr. Bruno responde que sí, porque la economía era marrón (basada en la especulación y el carbón y petróleo). Es más, hay países que ante la crisis han invertido más en tecnología verde (Corea, Alemania, China, Australia, etc.) y otros que han invertido menos (Reino Unido, Italia, etc.). El señor Pedro Mora, por su parte se pregunta si alguien piensa que una ley puede cambiar un modelo por completo. Asegura que las reformas en esta país deberían ser más. Primero, se debe reformar el modelo público. Segundo, se debe establecer una fiscalidad verde, porque ahora todavía pagamos un 5% para subsidiar las políticas del carbón y eso no ha cambiado.
El señor Mora, propone que lo que pagamos como impuesto por la gasolina que usamos, se invierta en potenciar políticas verdes. El modelo de crecer por crecer (o economía marrón) ya está acabado (como decía antes Bruno). Para Pedro, la empresa que se queda estancada, que no hace productos nuevos, que no innova, no es más eficiente. Asegura, que los grandes empresarios ya no se cuestionan lo verde, lo cumplen.
Por su parte, Bruno defiende los impuestos ecológicos como una tasa sobre el CO2. Pone como ejemplo de buena fiscalidad a los países nórdicos, que tienen los índices de desarrollo humano IDH más altos y donde se pagan hasta un 47% del PIB en contraste con España donde no llegamos al 35% del PIB.
El señor Pedro Mora responde que esta Ley no es ni la solución no el primer paso porque: no tiene ni estructura, ni contenidos, son puros deseos, y un refrito de cosas pendientes. Dice, que debemos estudiar el sistema económico y actuar en cada punto modificándolo, no con una sola ley. Pone el ejemplo del las centrales de ciclo combinado, que eran más eficientes que el petróleo y que sin embargo ahora están paradas y sólo se encienden unos periodos del año como compensación de las renovables. Para Pedro, el modelo no tiene que ser partidista, o de 4 años, tiene que ser pactado por los partidos. Dice que España debe hacer como otros países y usar una fuente que más le convenga como el caso de Francia: la nuclear, Suecia, la hidráulica, o Noruega el petróleo. Asegura, que en España nos hemos gastado muchos millones de euros en apoyar a la fotovoltaica.
Para el Sr. Bruno, se ha actuado mal al importar al España el modelo inglés con Aznar y liberalizar el precio de la energía, con lo que las empresas no pueden planificar, ni prever y así sufren más. Piensa, que el mercado energético debe estar más regulado (como en un Pacto de Estado). Con respecto a las nucleares, argumenta, que estas nunca asumen el costo de los residuos y que es el Estado el que tiene que hacerlo.
Ante esta afirmación el Sr. Pedro responde que eso no es cierto porque afirma que Enresa tiene mucho dinero preparado para cuando surja una solución viable para los residuos nucleares.
A ello, el Sr. Bruno responde que sólo tenemos uranio barato para otros 40 años con lo 436 reactores nucleares que hay en el mundo, con lo que afirma que no es una energía renovable. Asegura en cuanto la Ley de Economía Sostenible que tiene actualmente muchas enmiendas para modificarla.
Para Pedro, la presión fiscal debe ser la justa porque en caso contrario esta se sumerge como es el caso de España, que sufrimos un gran fraude fiscal. Pedro piensa que hay muchas leyes, pero que no se cumplen y por ello pide al Estado que haga más fuerza para que se cumplan las leyes. Un problema destacado es que como la Comunidades Autónomas no tienen dinero, no se esfuerzan por controlar el paso por los puertos de España y hay un tráfico ilegal.
Por su parte, Bruno piensa que hay muchos sectores que se van a beneficiar de la Ley y el modelo de economía sostenible y bajo en carbono como: las energías renovables, el transporte marítimo, la agricultura ecológica, etc., que tenemos en punta en España como Gamesa, trenes de alta velocidad, etc.
A continuación, se produce la crítica de D. Pedro a las centrales termosolares, porque hoy día son muy caras y no rentables. Por otro lado, el 50% de los materiales para construir estas centrales se importan de China u otros países con lo que no benefician a España. Critica también, que ahora que hemos construido tantas viviendas hablemos de aislamiento térmico.
Como conclusión vemos que esta Ley de Economía Sostenible no satisface ni a C.C.O.O. ni a la C.E.O.E. por diferentes razones.
En mi opinión, estoy de acuerdo con mucho de lo que se ha argumentado en este debate, pero también entiendo que el Gobierno en plena crisis financiera de las hipotecas subprime y con la crisis de la construcción en España en pleno auge, haya intentado sacar una Ley a grosso modo para intentar paliar los desastres del ladrillo y del desarrollo insostenible del carbón y el petróleo. Sin embargo, esta ley, lo que si marca es un punto de partida sin precedente para navegar hacia un modelo de desarrollo más sostenible y que tenga más en cuenta los recursos del planeta Tierra a largo plazo. Todo en la historia requiere de un comienzo y este ha sido el caso, se ha dado el pistoletazo de salida, se ha puesto la primera piedra y esperemos que de este arbolito crezcan muchas ramas y soluciones para un futuro más sostenible.
Como vemos, hay casos en la historia en el que los extremos se dan la mano y se ponen de acuerdo en este caso en que esta Ley es insuficiente como poco. Esperemos que en el futuro los pueblos de la tierra se unan para mejorar otros parámetros como la salud ambiental del planeta, la sanidad, el desarrollo más sostenible y nos demos la mano para aunar esfuerzos dejando a un lado nuestra ideología. Por tanto, de Postdam podemos aprender que para llegar lejos y mejorar muchas veces tenemos que saber dar la mano a alguien con quien no compartimos la ideología, pero que en el fondo está luchando por causas muy parecidas a las nuestras y que pueden ser muy favorables.
Saludos dando la mano en Postdam,
Jorge.
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