martes, 3 de agosto de 2010

“La Banca Ética: de la lucha de capitales a la asunción de responsabilidades. Ethical Banking: from fights of capitals to assumption of responsibility




Fiestero del clima

La crisis económica nos ha dejado otro lustro de los famosos ciclos económicos de los que habló el economista Nikolái Kondrátief -entre otros. Como Avatares todos los ciudadanos y ciudadanas hemos visto como nuestros ahorrillos se expandían y contraían gracias o a pesar de la especulación y la inversión de nuestros Bancos y Cajas “amigos”. Ahora, comienza una nueva era, una época donde muchos bancos y cajas están innovando en este campo y empiezan a lanzar nuevos productos donde aplican criterios de inversión ética y sostenible a la hora de hacer sus inversiones. Nosotros como consumidores, podemos elegir que nuestros ahorros se inviertan con criterios más responsables. Por ejemplo, la banca ética nació en Estados Unidos cuando una comunidad religiosa de aquel país se entero que sus ahorros en el Banco estaban financiando la Guerra de Vietnan en la que sus propios hijos estaban en muchos casos perdiendo la vida. En ese grupo religioso salto la voz de alarma y decidieron no seguir apoyando a un banco que invertía en una Guerra que ellos no compartían.

El famoso economista Paul Krugman ha dado señales de que tenemos que poner freno a los excesos del sector financiero y recuerda:"Los gobiernos deben actuar como contención para las instituciones financieras y extender las regulaciones bancarias convencionales a un rango mucho mayor", añadió el economista. Asimismo, Krugman aboga - en su parte más ecológica- por las energías renovables como sector que ayudará revitalizar la economías en contracción y aseguró que se deben dar incentivos para que se apliquen políticas de respeto al medio ambiente.

En este panorama tan amplio, un banco destaca por su fama y por su apuesta firme por la ISR (Inversión Socialmente Responsable), se trata del Triodos Bank.

El propio presidente de Estados Unidos Barack Obama ha tenido el liderazgo necesario como para ser capaz de promover una ley que acote las “libertades” del mercado e impida nuevas debacles de la economía y crisis económicas como la del pasado 2008. Dicha crisis, más que deberse a los ciclos económicos de los que hablaba el señor Kondrátief, se deben al exceso de liberalismo y mala regulación del sistema financiero que ha permitido la venta de “productos” como nunca deberían de haberse vendido. Por poner un ejemplo más cercano; nadie compraría un jamón rancio, un queso enmohecido, porque se ve a simple vista que “nos la están dando con queso”, pero en el caso de productos financieros la cosa era diferente. El caso (tópico) que se daba, de la típica parejita de recién casados que se acercaba al banco a pedir su hipoteca para el piso y salía con una cuberteria, tres hipotecas(coche, piso, boda y luna de miel) y cuatro tarjetas de crédito ya no se volverá a repetir fácilmente. Igualmente, que ya nunca deberían crearse amplias expectativas en la inversión en un cierto sector donde la inflación sea galopante (como ocurrió en España con el sector inmobiliario).


Todo esto requiere no solo de una nueva clase de personas más responsables y avispadas, sino también una nueva clase de banca ética y cívica que tenga en cuenta un desarrollo más duradero y sostenible y literalmente que “no juegue con nuestros ahorros”.




La conferencia en la EOI Escuela de Negocios estuvo a cargo del Sr. Joan Antoni Melé, Subdirector de Triodos Bank. El título de su ponencia lo dice todo: ¿A quién sirve nuestro dinero?.

Para el señor Melé, la crisis económica actual no es una crisis económica y financiera, es una crisis moral y como sociedad no sabíamos done íbamos. Él aboga por dar más poder al pueblo, y menos a políticos y empresarios.

Durante el siglo XXI, nos hemos desarrollado mucho a nivel científico y técnico, pero muy poco a nivel moral y ético que es lo que necesitamos ahora.

Cada vez hay más gente con enfermedades nuevas como el cáncer, las bajas laborales son muy comunes y la gente que no encuentra sentido en la vida. El coaching se ha puesto de moda y todo el mundo necesita algo. A la gente le falta algo, pero no sabe qué.

En los últimos dos siglos hemos relegado al ser humano al papel de mero animal, olvidando lo que precisamente lo diferencia de estos: su inteligencia y creatividad. Por ejemplo, la poesía, que es el culmen de una sociedad no se valora hoy día. Por lo tanto el error, es de todos, de la sociedad que debe hacerse más responsable.

No hay nada que sea por sí mismo malo, ni la tecnología es mala, ni la informática, ni internet. Todo es el uso que se haga de ello. Por ello, debemos pensar en ¿cómo afecta a los demás mi dinero en el banco? y hacernos tres preguntas: ¿qué compro? porque mucha gente no tiene en cuenta el medioambiente cuando compra, ¿por qué compro?, hay veces en las que estamos aburridos y simplemente usamos el verbo “ir de compras” sin tener ninguna necesidad y ¿donde compro?, no es lo mismo ir a un supermercado responsable y ético que a otro que tiene mala fama y se sabe de sus abusos con los trabajadores o con el medio ambiente.

Todo el mundo quiere cerezas en navidad, pero en esas fechas no hay cerezas, por lo que se tienen que traer de muy lejos. Tenemos hábitos que son insostenibles, nuestros deseos le hacen daño a nuestro planeta.

Según el señor Melé, la ley de oferta y demanda no existe, lo que existe es la competencia feroz entre compañías que lleva a reducir costes al máximo para ser competitivo y que en algunos casos ha cometido barbaridades como someter a trabajadores a largas horas sin descanso o como destruir el medio ambiente en las cercanías de la fábrica.

La banca ética nace precisamente para esto, para evitar que nuestro dinero haga daño al planeta. Debemos saber que nosotros a través de nuestros ahorros somos los que estamos destruyendo el planeta. Los bancos invierten en industrias (como las que producían minas antipersonas) de todo tipo para lograr el máximo beneficio luego si tenemos nuestros ahorros ahí, estamos contribuyendo a ello. La codicia ha movido a la banca tradicional a verdaderas guerras por el cliente donde se regalaban cosas impensables como cuberterias, relojes, viajes, etc. y donde los intereses a nuestro favor eran cada vez mayores, pero todo eso era a costa de inversiones en hipotecas basura como las que han causado la crisis económica de 2008 y que han dejado al mundo en banca rota. Por ello, la banca ética nos ofrece otro tipo de negocio financiero donde los beneficios son menores para el banco, pero hay un mayor respeto por nuestro planeta Tierra. La pregunta más importante a la hora de ir a un banco es: ¿qué vais a hacer con mi dinero?, pero antes nadie lo preguntaba. En nuestro dinero está nuestra capacidad para transformar el mundo. Nuestros ahorros son como nuestra inversión personal y debemos tener muy claro cual será su fin.


Dicen que en Nueva York, todo el mundo tiene dos cosas que nadie más suele tener habitualmente, y son el psicólogo y el psiquiatra. Puede parecer irrisorio o sacado de una película de Woody Allen, pero es lo que realmente se está extendiendo al resto del planeta. La gente necesita contar sus problemas y sus seres queridos ya no los escuchan o no quieren hacerlo y hay nuevos problemas que surgen de las mega urbes con millones de ciudadanos coexistiendo en algunos casos apiñados en racimos o como sardinas en lata. Luego lo que tenemos es un problema de modelo de desarrollo y de modelo social, más que una crisis financiera. Nuestro modelo de desarrollo daba preferencia al crecimiento económico sobre cualquier otro valor, cosa que es profundamente nefasta como ya se ha demostrado con la crisis económica. Y nuestro modelo social da preferencia al materialismo o a la ley del que más tiene sobre cualquier otro valor ético, o moral, con la consiguiente pérdida de valores y degradación moral. En nuestra sociedad reverenciamos a los famosos simplemente porque tienen dinero (primera crisis) y son inmorales o hacen lo que les da la gana sin medida alguna (segunda crisis). De hecho, un famoso puede ser alguien que no sepa ni leer ni escribir, sólo necesita ser rico y no tener escrúpulos. Esto deja en evidencia que como dice el Sr. Melé, la crisis no sólo es económica y financiera sino también ética y moral.



Ya en 1802 el tercer presidente Estados Unidos Thomas Jefferson pronóstico muy sabiamente que:"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron." Por ello debemos fomentar una banca ética y una sociedad con más moral para no volver a sufrir crisis económicas como la actual.


Quizá exageró un poco, aunque visto a la luz de la actual crisis económica y de valores es posible que tuviera su parte de razón.


Saludos metiendo pasta en eólica,


¡FELIZ VERANITO Y VACACIONES!


Jorge.


Nota técnica: por problemas en el servidor Blogger no puedo ofrecer los vídeos.

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