Somos agua; el ser humano es un 90% agua al nacer y a lo largo de la vida ese porcentaje baja hasta un 70%. Podéis imaginar un molde de una persona de metro ochenta (como si fuera un maniquí vacío), coger una manguera y llenarlo de agua hasta prácticamente la cabeza, pues eso es lo que somos: H2O.
Es increíble como un ser humano curtido e inteligente se va haciendo cada vez más sabio con el paso de los años y esa es mi humilde impresión al escuchar a señor Antonio Lamela en
El señor Lamela, hace un balance positivo del Plan Hidrológico Nacional, pero se muestra muy crítico con los trasvases de agua de unas zonas a otras (aunque parezca incongruente pasa a explicar con argumentos contundentes su posición). Sin apoyar a ningún político en particular, alude a la división interna en los dos partidos mayoritarios, que según de qué Comunidad Autónoma sean, apoyan o no los trasvases (ver vídeo sobre este tema al final). El señor Lamela aporta ejemplos claros a su discurso contrarios a las grandes obras en ríos, como el de la presa de Assuan (Egipto) que tuvo serias repercusiones en el valle del Nilo y en la flora y fauna del Mediterráneo oriental (recuerda que la sardina azul solía ser capturada por armadores españoles hasta su desaparición). Está hablando, de la importancia de que el curso de los ríos en su trazado histórico, trae una riqueza natural que ya está establecida en las zonas por donde trascurren los ríos y que por lo tanto, si se hacen grandes trasvases, ese equilibrio ecológico en la zona se puede perder. El señor Lamela va más allá y advierte que si se hacen más trasvases, habrán más enfrentamientos entre regiones en el mundo y en España, ya que todo el mundo desea el agua y él recuerda que el agua no sobra en ningún sitio. Incluso en lugares tan lluviosos como Galicia, el agua escasea en muchos casos. Otro problema añadido de los trasvases es que depende mucho de las lluvias, por ejemplo, si un año hay pocas lluvias en la cuenca del Ebro, entonces los trasvases de su cuenca serían aun más destructivos.
Por estas razones y muchas más que exponemos a continuación, el señor Lamela apuesta claramente por la desalación del agua marina.
De repente, apareció el Señor Álvarez del Manzano (ex Alcalde de Madrid, en la foto anterior el el primero a la derecha), y se sumo al acto en el que ya había muchos hombres de potente curriculum, aunque ningún político importante (que yo sepa).
El señor Lamela, recuerda que le han invitado muchas veces a dar conferencias en Levante, pero siempre le han prohibido hablar del agua y esto se debe a que es un tabú político, nadie se atreve a reconocer que es una cuestión de votos.
Hasta ahora, la desalación tenía tres problemas que eran su precio excesivo (sobre todo para la agricultura), el CO2 y la salmuera que se producen. Sin embargo, estos problemas son cada vez menores. El precio del agua es cada vez menor, el CO2 puede ser capturado con tecnología moderna y la salmuera puede ser utilizada para muchos fines como hacer minas de sal artificiales (salinas), o utilizar esa salmuera para plantar microalgas que son una tecnología puntera en la producción de biocombustibles como bioetanol.
A tenor de la maravillosa conferencia del señor Lamela, llegó una pregunta del Presidente del Foro Nuclear, apuntando primero, que con la desalación se pierde mucha agua, el precio es muy caro y tercero las guerras por el agua pueden llevar a la 3ª Guerra Mundial. La respuesta del señor Lamela fue contundente: primero las pérdidas de agua en un trasvase son mucho mayores, segundo el agua desalada sabemos exactamente cuanto cuesta, sin embargo es difícil calcular el precio real del agua trasvasada ya que hay costes que no se incluyen como el de los daños que pueda provocar el trasvase en la cuenca (o desembocadura) del río donante y tercero, dice que las guerras son más posibles con trasvases ya que los territorios donantes se enfrentan a los territorios receptores.
Otra pregunta, llegó del Sr. Alberto Carbajo, del Sistema Eléctrico Nacional, que apoyó la tesis del Sr. Lamela diciendo que la desalación de agua, permite una mejor gestión de la demanda eléctrica, haciendo posible que las energías renovables se integren mejor en el mix energético ya que las desaladoras funcionan por la noche, cuando el coste de la energía es menor.
En este punto, el señor Lamela recordó que la desalación depende de parámetros que podemos controlar y que el trasvase depende de la pluviometría de la cuenca de un río. Propuso como idea, la creación de granjas de microalgas en zonas cercanas a las desaladoras como binomio ideal ya que las desaladoras generan salmuera que puede ser usada para cultivar microalgas que generan combustible bioetanol.
Para finalizar, el señor Lamela aseguró que hoy día ya el 70% del agua que consumimos en España viene de la desalación (si exceptuamos las botellas de agua mineral).
Los argumentos esgrimidos por el señor Lamela, sólo pueden ser aplaudidos. Los trasvases, desgraciadamente no nos conducen a la solidaridad entre territorios sino a los grandes conflictos políticos, económicos y sociales entre territorios, por ello llega la desalación con gran salvadora. Esperemos, eso sí, que los costes del agua desalada bajen, que es a mi juicio el único gran problema al que todavía se enfrentan muchos agricultores, pero por lo demás, considero que el señor Lamela me ha convencido a mi, y a toda la experta y muy cualificada audiencia que se dio cita en el claustro de
Desde el principio el señor Lamela abogó por aceptar que hay una España húmeda y otra seca, y no tratar de llevar el agua de una a otra para en sus propias palabras: “volver la húmeda en seca y la seca en húmeda”, es mejor tomar la alta tecnología en desalación y aplicarla sabiamente.
Felicidades al Sr. Lamela y
Les ofrezco un brindis con agua desalada (pero con esa mineralización que la hace incolora, inodora y con sabor, sí con sabor, con mucho sabor, o a caso alguien se puede quedar impasible ante el sabor de aguas como Lanjaron, Fontbella, Bezoya, etc.).
Saludos de un 70% de H2O,
EG R2O J.
Les dejo con el Sr. Lamela hablando de la politización excesiva del agua:
Estimado Jorge, todas las opiniones son muy respetables, pero teniendo en cuenta la trayectoria y la brillantez intelectual del Sr. Lamela, me extrañó mucho su radicalismo en los planteamientos expuestos en su conferencia del pasado 12 de abril en la Escuela de Minas de Madrid.
ResponderEliminarAlgunas aclaraciones: quien preguntó no fue el Presidente del Foro Nuclear, sino su Director de Estudios y Apoyo Técnico.
En segundo lugar, yo no dije que en la desalación se perdiese mucha agua, sino que pregunté al Sr. Lamela por las medidas que habrían que tomarse para parar la sangría de la pérdida de agua en el sistema de distribución de nuestro país, en el que casi el 40% del agua transportada y distribuida se pierde.
En tercer lugar, le pregunté por un dato aproximado del coste del agua desalada, puesto que había hecho una serie de juicios de valor pero no había cuantificado el programa de instalaciones desaladoras, ni en la inversión ni en su coste energético.
En cuarto lugar, en ningún caso expuse que la desalación provocaría la 3ª guerra mundial, sino que pregunté al Sr. Lamela por su opinión acerca de si una hipotética 3ª guerra mundial se producirá por una escasez de agua, igual que las dos primeras se habían producido por una cuestión territorial para el dominio de los recursos.
Atentamente,
Antonio González Jiménez
Director de Estudios y Apoyo Técnico del Foro Nuclear
Estimado Antonio,
ResponderEliminarMuchas gracias por su aportación y perdone las erratas tanto de su puesto en el Foro Nuclear como Director de Estudios y Apoyo Técnico como por el contenido de su pregunta e intervención.
Atentamente,
Fiestero Mayor,
J . Martínez Ortuño.